He de decir que Sleeping Dogs es uno de los juegos a los que
más me he viciado este verano debido a su estética, parecida a cualquier juego
del estilo SandBox moderno, pero con su toque especial, metiendo en la historia
toques de la cultura China y una muy buena historia para ser un juego
relativamente pequeño.
Empecemos hablando de lo bueno.
La Historia, como ya dije, es uno de sus puntos fuertes,
pero parte de unas bases muy sencillas: Retratar el día a día de Hong Kong
desde el punto de vista de Wei Shen, un policía encubierto que debe adentrarse
en los Sun On Ye, grupo de Jefes Mafiosos que controlan la ciudad.
Otro aspecto que mencionar en esta obra de Square Enix, es
el sistema de lucha. Es algo en lo que destaca, ya que es el único, o si no uno
de los pocos que realmente tienen un sistema de combate entretenido, más propio
de un Hack and Slash que de un SandBox de este estilo.
Pasemos a lo negativo, donde prácticamente lo único a
destacar son algunas animaciones y doblajes de personajes secundarios, y
algunas misiones secundarias repetitivas, pero hay que recordar que el juego es
el 2012, época donde el último lanzamiento SandBox importante había sido L.A
Noire.
En Resumen, no es un juego que destaque por su dificultad
como la saga Souls, ni tenga una historia tan buena como en The Last of Us,
pero si quieres pasar un buen rato atropellando peatones, haciéndole favores a
la mafia y al mismo tiempo a la policía, o simplemente quieres pasar un rato
conduciendo coches con ametralladoras y sistemas PEM, este es tu juego.

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